domingo, 21 de octubre de 2012

¡ Aída !

LUISMA: Ay, ay ¿ a qué no sabéis lo que he descubierto hoy ?
                Que si giras el mango de la ducha hacia un lado... ¡ EL AGUA SALE CALIENTE !


Yo quiero un H♥









Siempre hay un momento en que el camino se bifurca,
 cada uno toma una dirección pensando que al final los
 caminos se volverán a unir. Desde tu camino ves a la
 otra persona cada vez más pequeña. No pasa nada, 
 estamos hechos el uno para el otro, al final estará ella, 
 pero al final solo ocurre una cosa, llega el puto invierno.
 Y de repente te das cuenta que todo ha terminado. Ya
 no hay vuelta atrás, lo sientes, y justo entonces intentas
 recordar en qué momento comenzó todo y descubres
 que todo empezó antes de lo que pensabas... Mucho 
 antes... y es ahí justo en ese momento cuando te das
 cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y por
 mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo 
 mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres
 metros sobre el cielo. 

A tres metros sobre el cielo.


- Estoy feliz.
+ Creo que yo más.
- No, yo mucho más.
+ Yo de aquí a Barcelona.
- Yo de aquí al cielo.
+ ¿ Sí ? Pues yo muchísimo más.
- ¿ Cuánto ?
+ A tres metros sobre el cielo.





Es el momento de escribirte lo que nunca fui capaz de decirte, aunque sea tarde, escribir lo que ha
  sucedido en una carta que no te voy a mandar. Que no vas a recibir nunca. Que como tu me enseñaste, 
  cuando acabe de escribirla la quemaré, los sentimientos se pondrán a arder, y ese dolor, cómo era... Ah sí,
  ese dolor no se te quedará tan dentro. Esta vez solo quiero ser calro, sería un imbécil si no gritara que me 
  he equivocado, desde el principio, contigo. He intentado avanzar sin apartar antes las cosas que lo
  impedían, agarrado al pasando, mirando para atrás, queriendo olvidar pero sin parar de recordar, empeñado
  en quedarme ahí. ¿ Qué locura, no ? En medio de un lado y del otro, sin personar, sin perdonarme, sin avanzar.
  ¿ Dónde está el secreto del futuro ? Puede que esté en fijarse bien, en avanzar, mirar más cerca. Más. Tan
  cerca que lo borroso se vuelva nítido, se vuelva claro. Solo hay que dejar que las cosas pasen. Y ahora lo 
  tendría claro. Aunque ya no depende de mí.



Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, 
  cuando... cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. 
  Y querrías liberarte como sea. De cualquier forma. De la más simple, de la más cobarde, sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: 
  «Ella no está». Ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú. Desaparecer.


- Venga, invéntate, algo. Qué se yo... que tienes que recoger la ropa de la azotea, que tienes que ir a buscar       algo a casa de tu amiga que vive en el piso de arriba, que tienes que escaparte conmigo, di eso si quieres,   pero sube... Tengo ganas de ti
+ No has dicho ' tengo ganas de verte ' si no ' tengo ganas de ti '
- ¡ Sí, y te lo repito ! 
+ Yo también tengo ganas de ti.